Collingwood Ingram, un apasionado naturalista británico, viajó por Japón a principios del siglo XX y descubrió que las especies tradicionales de cerezos silvestres estaban desapareciendo a causa de la industrialización y la monocultura. Fascinado por su belleza, recolectó y cultivó esquejes en su jardín inglés, logrando reintroducir décadas más tarde en suelo nipón variedades que habían desaparecido por completo en su tierra de origen.
El Hombre que Salvo los Cerezos, de Naoko Abe. Editorial Anagrama.
ISBN 9788433980915
Por qué leerlo
Fascinante cruce entre historia natural, botánica y diplomacia cultural.
Relato ameno y detallado que expone el simbolismo del sakura en Japón.
Un hermoso testimonio del poder conservacionista y la dedicación personal.