Jay es un guionista de cuarenta y tantos años con una nominación al Oscar, una pareja exitosa en el mundo editorial, dos hijos y una buena casa. Aun así, ha decidido irse: mañana armará un bolso y se mudará a lo de su amigo Víctor, recién divorciado, sin avisarle a Susan. Durante la última noche repasa por qué dejó de quererla, sabiendo cuánto le va a doler separarse de sus hijos. La novela reflexiona sobre las desilusiones de la madurez y las renuncias y negociaciones que exige la vida en pareja.